La ciudadanía digital puede definirse como una serie de normas o patrones, para el buen uso de las redes de la web y la conducta que debe tenerse, y de esta forma lograr una mejor convivencia y desarrollo de las actividades con todos los usuarios. Independientemente para que se utilice la web, debe existir un buen comportamiento.
El día de hoy, podemos darnos cuenta cómo las TIC están presentes en casi todos los aspectos de nuestras vidas. Se puede estar a 10 mil km e igualmente estar conectado tecnológicamente con otra persona; por lo tanto, estas nuevas herramientas buscan la mayor facilidad para que los seres humanos lleven a cabo sus vidas, incluso una actividad como ir de compras puede hacerse a través de la red, y hasta se pueden conseguir una mayor variedad de productos. Se puede decir, entonces, que vivimos en un mundo digitalizado que revoluciona cada vez más rápido y esto nos lleva a que deben aclararse los deberes y los derechos de todos los ciudadanos de éste mundo. Es importante, por ejemplo, estar consciente de los datos personales que se colocan en la red, buscando no estar expuestos a ataques; también, instalar un antivirus eficiente para estar preparados; cerciorarse de que lo que se vaya a publicar no se irrespetuoso para la comunidad que lo pueda visualizar, etc. En fin, mantenerse en un estado de consciencia a la hora de navegar por los mares del mundo virtual.
Además, las escuelas e instituciones educativas en general, pueden jugar un papel importante a la hora de enseñar a los jóvenes al buen uso de la Red, mediante campañas y otras estrategias eficientes ( y a la vez modernas, para que puedan digerirlo fácilmente). Ofrecer un comportamiento modelo a imitar y la posibilidad de presencia para la orientación o intervención, y dar a conocer conocimientos del contexto son algunas de las estrategias que se podrían utilizar, con el único fin de focalizar las actitudes y no tanto las tecnologías que se utilicen. Priorizando actitudes y valores en vez de conceptos y procedimientos, las personas cambiarán positivamente.
Otras formas de educar a los ciberciudadanos es el de estimularlos socialmente para el uso correcto de la Red, y crear el sentimiento de pertenencia al grupo y la colaboración en torno a estos. Además de actualizar a los adultos en estos temas, y así, poder estar capacitado para ayudar a un joven que manipule incorrectamente la Red. No es necesario saber usar las tecnologías para educar sobre ellas.